MORDAZA FORZA CLÁSICA HIDRÁULICA CON CARRO DE ALUMINIO
MORDAZA CLÁSICA
Referencia/EAN: 31/125H-
1.899,51 €
Impuestos incluidos
La mordaza clásica hidráulica con carro de aluminio es una herramienta de alta precisión diseñada para mejorar la eficiencia y la seguridad en operaciones de mecanizado en fresadoras. Esta...
La mordaza clásica hidráulica con carro de aluminio es una herramienta de alta precisión diseñada para mejorar la eficiencia y la seguridad en operaciones de mecanizado en fresadoras. Esta mordaza está equipada con un husillo hidráulico robusto y confiable, protegido por un recubrimiento especial que lo resguarda de daños, suciedad y agarrotamientos, garantizando así un funcionamiento óptimo y prolongado. Además, cuenta con un sistema de apertura ajustable que permite seleccionar entre cuatro o cinco posiciones mediante un bulón, adaptándose a diferentes tamaños de piezas y necesidades operativas. El carro de la mordaza está fabricado en aluminio anodizado duro, lo que le otorga una resistencia comparable a la del acero, pero con un peso significativamente menor, facilitando su manejo y reduciendo la fatiga del operario durante su uso. Esta combinación de materiales y diseño innovador hace que esta mordaza sea ideal para entornos de producción exigentes, donde la precisión y la durabilidad son fundamentales.
Recomendaciones de uso: Asegúrese de seleccionar la posición de apertura correcta según el tamaño de la pieza a mecanizar para garantizar una sujeción óptima. Utilice siempre las herramientas adecuadas para ajustar el husillo hidráulico y evitar sobrecargarlo. Verifique que la superficie de montaje esté limpia y nivelada antes de fijar la mordaza, para asegurar la precisión del mecanizado. Revise periódicamente la alineación de la mordaza en la fresadora para mantener la exactitud en los cortes y perforaciones. Evite forzar la mordaza más allá de sus límites de apertura y capacidad de sujeción, para prevenir daños estructurales y asegurar una vida útil prolongada.
Recomendaciones de mantenimiento: Limpie regularmente el husillo y las superficies de la mordaza para eliminar residuos de metal y lubricantes, evitando así la acumulación de suciedad que podría afectar su rendimiento. Lubrique el husillo y los puntos de contacto móviles según las especificaciones del fabricante, para garantizar un funcionamiento suave y prolongar la vida útil de la mordaza. Almacene la mordaza en un lugar seco y protegido cuando no esté en uso, para evitar la corrosión y otros daños causados por la exposición a la humedad y el polvo.